María Elia del Rosario Capella, Daniela Saez Feliú, Daniel Zas
Resumen
Desde sus inicios la Escuela Popular de Música se constituye y nutre en su tarea principalmente de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, la Fundación Música Esperanza y la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de la Plata, también de organismos de Derechos Humanos, organizaciones sociales y comunitarias, entre otras articulaciones. Así confluyen las propuestas pedagógicas y didácticas que la hacen única en su propuesta educativa y en su objetivo de formar músicxs populares, operadorxs en Derechos Humanos de intervención comunitaria. El caudal de experiencias que transitan lxs estudiantes junto con el cuerpo docente, permite que se experimenten enriquecedoras vivencias que amplían las
perspectivas teóricas que la formación musical ofrece. Proponemos presentar la participación de un grupo de estudiantes del 1er y 3er año de la carrera en el programa educativo “Jóvenes y Memoria” edición 2018. Forman parte en este programa escuelas, espacios y organizaciones sociales que trabajan con grupos de jóvenes y adultxs en la Ciudad de Buenos Aires. Analizaremos en el presente trabajo tanto la potencia de la articulación con otras organizaciones e instituciones, así como la importancia de generar instancias de promoción de los Derechos Humanos desde un discurso artístico integral que apunte a interpelar a distintas audiencias sobre el Terrorismo de Estado, opresiones y resistencias durante la última
dictadura cívico-militar.
Palabras clave: Derechos Humanos, Arte, Educación, Transformación social, Historia
reciente
Introducción
La materia Historia Reciente y Derechos Humanos forma parte del primer tramo del trayecto de la Tecnicatura de Música Popular, y es una de las primeras materias que propone un trabajo de concientización sobre la experiencia de formarse en un espacio que funcionó como centro clandestino de detención, tortura y exterminio como lo es la ex ESMA (actual Espacio Memoria y Derechos Humanos). El Área de Formación Contextual y de Derechos Humanos abarca tres años de la carrera, profundiza la perspectiva de los Derechos Humanos en la historia reciente, la construcción de ciudadanía y la ética profesional como sostén ideológico de la propuesta educativa de la Tecnicatura.
En el marco de esta materia, se proponen actividades vivenciales de aproximación a nuestra historia, tales como visitas guiadas al predio del Espacio Memoria y Derechos Humanos, al CCDTyE Ex ESMA, y la asistencia a audiencias de juicios por delitos de Lesa Humanidad de la última dictadura cívico-militar.
A raíz de las impresiones, afectos e intereses suscitados en lxs estudiantes durante las visitas guiadas, desde la cátedra se propone una instancia de trabajo grupal cuyo fin es la realización de una intervención, instalación, producción artística, audiovisual, musical o de cualquier índole que logre entramar las temáticas trabajadas e interpelar a sus compañerxs. Dos de estos trabajos realizados por estudiantes de la Tecnicatura fueron presentados como proyectos de investigación en la edición 2018 del Programa Jóvenes y Memoria CABA, y las producciones que surgieron como resultado de las investigaciones fueron compartidas en el Encuentro de Jóvenes y Memoria en la ciudad de Chapadmalal, Provincia de Buenos Aires.
Cabe mencionar que Jóvenes y Memoria es una iniciativa de la Comisión Provincial por la Memoria, que comenzó a aplicar el programa en 2002 en la provincia de Buenos Aires. Desde 2011 el Ente Público Espacio Memoria lo lleva adelante en la Ciudad de Buenos Aires. Una experiencia educativa que impulsa proyectos de investigación sobre las memorias del Terrorismo de Estado y las luchas por la ampliación de derechos. Está dirigido a espacios educativos de jóvenes y adultxs, y organizaciones sociales de la Ciudad de Buenos Aires.
La Escuela Popular de Música articula con el programa Jóvenes y Memoria CABA desde hace varios años, por ejemplo a partir de la Cátedra ”Espacio Institucional” realizando las aperturas o cierres musicales en los Encuentro Regionales en el Espacio Memoria Ex ESMA. A partir de la ampliación del programa hacia espacios educativos de adultxs y a sus proyectos de investigación correspondientes, la Escuela decide proponer proyectos año a año rotando la cátedra y/o espacio que desarrollará los mismos. Apostando a la construcción de conocimientos pedagógicos y experiencias educativas mediante la participación en las
diferentes instancias del programa y la interacción que la dinámica del mismo propone con diversos colectivos sociales y educativos. La mencionada participación obra en consecuencia con las premisas desarrolladas en este trabajo.
Se llevó a cabo la articulación con Jóvenes y Memoria con los siguientes objetivos:
- Promover la articulación entre el arte y los Derechos Humanos, propiciando la reflexión respecto al Terrorismo de Estado y la construcción de la memoria a través de propuestas creativas y perspectivas diversas, que aporten al debate y la construcción del sentido común.
- Poner en valor la articulación entre espacios socio-educativos como forma de construcción de conocimiento.
- Que lxs estudiantes interactúen con participantes de otros espacios a partir del proyecto y puedan conocer y reflexionar sobre diversas problemáticas relacionadas a los Derechos Humanos y su afectación en la diversidad de formas y territorios.
Producciones presentadas en la participación en Jóvenes y Memoria edición 2018
Durante la edición 2018 del programa Jóvenes y Memoria CABA, que se lleva adelante desde el Espacio Memoria y Derechos Humanos Ex ESMA, la Escuela Popular de Música participó y presentó dos investigaciones representadas en propuestas artísticas, por un lado el proyecto “Cartas de resistencia y el terrorismo comunicacional” mediante una intervención sonora/audiovisual/escenográfica; y el proyecto “La Pecera: Trabajos Forzosos y resistencias”, una performance corporal/audiovisual con soporte escenográfico.
A continuación se transcriben dos resúmenes de las gacetillas de los trabajos tal y como fueron presentadas por lxs estudiantes:
Cartas de Resistencia y el Terrorismo Comunicacional
A partir de la Colección Cartas de la Dictadura de la Biblioteca Nacional y otras cartas (entre ellas la carta de R. Walsh a la junta militar) un grupo de estudiantes lee cartas escritas desde diversas cárceles del país, el exilio o la clandestinidad durante la última dictadura militar (1976 – 1983). La escucha de las cartas de lxs detenidxs desaparecidxs muestran un universo de significados y aristas; líneas de fuga, pulsión de vida, entramados, reconstrucción de identidad y humanidad. Cartas que hablan sobre la cotidianeidad, el amor, el miedo, la muerte, los lazos afectivos o estrategias de supervivencia.
Las voces se reproducen creando nuevos espacios. Las palabras presentes, los cuerpos ausentes. Las respiraciones, las intenciones, las hesitaciones al leer, son presente. Nuevos relatos que se suman a los previos y generan una sumatoria de capas infinitas indagando y manteniendo viva la memoria.
La instalación explora los conceptos de memoria colectiva, identidad y censura en el marco de la última dictadura cívico militar, trabajando con cartas que se encuentran (en su mayoría) en la “Colección Cartas de la Dictadura de la Biblioteca Nacional”. El eje principal es la lectura de las cartas como disparadores de procesos reflexivos en articulación con la dialéctica de los documentos y en contraposición a visuales proyectadas con imágenes de medios hegemónicos reproductores de otros discursos. Un audio en el que se escuchan las lecturas de estas cartas con una música de fondo. Las voces presentes leyendo a otras ausentes y así llenando esos espacios. Mientras la escucha sucede se proyectan, en silencio, imágenes provenientes de diversos medios de comunicación de la época.
En junio, de este año, se presentó la instalación en la Tecnicatura de Música Popular ubicada en el Espacio de Memoria (ex ESMA). El recorrido guiado por el predio de la ex ESMA fue el inicio de abordaje e investigación del proyecto para luego también poder dialogar con bibliografía y la videografía.
Presentación:
En un espacio intervenido con “guirnaldas” de cartas colgando y luz tenue, comienza a reproducirse un audio donde se escuchan las cartas y música suena de fondo. Se funden las voces y las historias. Desde que el audio empieza y hasta que termina se proyectan imágenes de ficciones, noticieros, tv, cine, entre otras, que construyen otro relato.
Se genera un espacio íntimo con el espectador que quedara atravesado por todos estos discursos que apuntan a ejercitar el futuro de la memoria. Una vez que termina el material audiovisual, el espectador se podrá llevar una de las cartas que se encuentran en la instalación.
La Pecera: Trabajos Forzosos y resistencias
El trabajo reconstruye algunos lazos de solidaridad y resistencia que se dieron en el medio del horror de la última dictadura cívico-eclesiástico-militar, como pequeños momentos de luz entre tanta oscuridad, particularmente en el sector denominado “pecera” en el CCD Casino de Oficiales, ESMA, en donde lxs detenidxs-desaparecidxs eran obligadxs a realizar diferentes trabajos.
A partir de relatos en primera persona y de un trabajo de puesta escenográfica, audiovisual y corporal, se logra entrar en una atmósfera que nos permite reflexionar en torno a lo que allí sucedió, para mantener viva la Memoria y seguir diciendo NUNCA MÁS. El proyecto surge a partir de las charlas posteriores a esa visita, retomando las huellas que quedaron impresas en nuestra memoria y en nuestro cuerpo al salir de ese espacio del horror, que tenemos tan cerca en nuestro día a día, cursando a pocos metros de allí.
En primer lugar nos quedó resonando la idea de las resistencias que se dieron en el sector denominado “pecera”, a partir de los trabajos forzados y quisimos indagar al respecto, para esto volvimos reiteradas veces al Sitio, a ese sector en particular, para hacer registros visuales y audiovisuales, entrevistas a lxs guías y sobre todo, para volver a reflexionar sobre las sensaciones corporales que nos invadieron al estar allí, ya en otro contexto, en algunas oportunidades yendo en solitario, ya no en el marco de una visita grupal.
Y por otro lado fue fundamental la película ESMA. Memorias de la resistencia de Contraimagen y Grupo Boedo Film, del año 2011, de donde pudimos extraer los relatos en primera persona de sobrevivientes del CCD Casino de Oficiales, contando sobre los trabajos forzados y esas pequeñas (enormes) resistencias que luego trasladamos a nuestro trabajo performático.
Fue fundamental en el proceso de realización el momento de edición de sonido, en donde conjugamos los relatos en primera persona con los sonidos ambiente que se escuchaban durante la detención y daban cuenta de un “afuera” (timbre de la escuela cercana, ruido de cancha, aviones, etc.) y que hoy seguimos escuchando nosotres en el predio. Por otro lado, para la parte visual utilizamos registros nuestros hechos en las visitas al Sitio de la Memoria. Y en lo corporal se conjugan todas las sensaciones y las huellas de este proceso de investigación.
Presentación:
La propuesta de actividad es una performance corporal/audiovisual con soporte escenográfico, con una duración de 12 minutos, aproximadamente. El hilo conductor es un audio que parte de la edición de fragmentos de relatos de sobrevivientes del CCD Casino de Oficiales, con otros sonidos, finalizando con un tema musical instrumental. Mientras corre el audio se va armando un relato a partir de imágenes proyectadas, situando al espectador en el Sitio como se conserva hoy en día, y una puesta en escena que corporaliza algunas de las situaciones narradas de trabajos forzados, represión y resistencias. Durante el tema musical final, se lee un poema escrito por uno de los integrantes del grupo, luego de la primera visita al Sitio de Memoria.
La articulación con organizaciones e instituciones vinculadas al trabajo territorial: “una ruptura epistemológica, otra manera de pensar”
“Lo primero para esta lucha es que tiene que haber una ruptura epistemológica. Tenemos que saber que este conocimiento científico es precioso y es importante pero no es el único. Hay otros conocimientos, otras sabidurías populares, vernáculas. Hay una pluralidad de conocimientos que la universidad no tuvo en cuenta porque si bien se pudo democratizar un poco, no se descolonizó. Por eso, para que la universidad sea la resistencia, tiene que hacer una autocrítica. La universidad no puede seguir con la idea de que es la única fuente de conocimiento, tener la arrogancia de un conocimiento solo, tiene que saber conversar, articular con otras formas de saber porque para diferentes objetivos, tenemos diferentes conocimientos” (de Sousa Santos, 2018).
La propuesta de “Escuela Popular de Música“ que las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora proponen como actividad central del edificio “Casa Nuestros Hijos, la Vida y La Esperanza”, plantea desde sus inicios una base de articulaciones que cimientan el proyecto. Una de las primeras acciones que las madres nos relatan sobre la experiencia de creación de la Escuela es la del contacto con la Fundación Música Esperanza, ya que la única certeza que las acompañaba en ese entonces, era que la música debía ser la manifestación con la que se daría continuidad a sus luchas desde esta casa.
Esta primer articulación, permitió construir los pilares con los que en conjunto las Madres y Música Esperanza desarrollarían la propuesta de la Escuela Popular de Música, derivando después en uno de sus principales proyectos, la “Tecnicatura de Música Popular”, que logra materializarse en una nueva articulación, en esta ocasión con la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Plata, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, y posteriormente con el Ministerio de Educación de la Nación. En línea con este posicionamiento, la primera convocatoria a inscripciones para cursar esta carrera se centra en organizaciones sociales y culturales de base comunitaria, atendiendo al carácter de anclaje territorial que se propone desde la tecnicatura. A partir del año 2014, al llevarse a cabo por primera vez la práctica pre profesional en el último año de cursada de la primera cohorte, se define una red de organizaciones sociales con experiencia en la práctica socio-musical en territorio, que se establecen como centros de práctica de la cátedra “Práctica Territorial de diseño y gestión”, se continúa ampliando el entramado de perspectivas que comienzan a sumar a la construcción de
este espacio que se inscribe como novedoso entre las propuestas educativas de formación musical. A partir de estas experiencias, la práctica de articulación se sostiene presente como parte constitutiva del criterio institucional y la propuesta político-pedagógica de la Escuela. Esta intencionalidad que las Madres sostienen desde el comienzo del proyecto, será un bastión en el desarrollo paulatino de las actividades que se llevarán a cabo en la Escuela y desde cada uno de los múltiples y variados espacios que la conforman, desde el Taller de Luthería, a la Asamblea de Estudiantes, desde cada una de las cátedras hasta el programa radial, etc. Desde este posicionamiento, la Tecnicatura viene a proponer otras miradas en la posibilidad de la construcción del conocimiento, como plantea de Sousa Santos: “Hay una pluralidad de conocimientos que la universidad no tuvo en cuenta porque si bien se pudo democratizar un poco, no se descolonizó” (de Sousa Santos, 2018). La dinámica que permitió la creación de la Escuela Popular de Música, partiendo de la semilla germinada por la lucha histórica e inclaudicable de las Madres de Plaza de Mayo en torno a los Derechos Humanos, y el aporte que la apertura a la articulación con espacios sociales, políticos, educativos, culturales, etc. proponen y generan un debate constante conceptual que redunda en la posibilidad de deconstruir los conocimientos hegemónicos que la universidad sostiene en sus estructuras y poner en valor el conocimiento que aportan las diversas organizaciones: sus experiencias, miradas, perspectivas, formas y conceptos adquiridos a través de variadas historias, luchas, trayectos y propuestas de acción. Configurando de este modo una pluralidad de conceptualizaciones que discuten y ofrecen diferentes caminos para transitar la formación desde una perspectiva transformadora.
La promoción de los Derechos Humanos desde una mirada artística integral
Desde la Tecnicatura de Música Popular – Escuela Popular de Música, concebimos tanto a la música como a la cultura como prácticas integrales, indisociables del contexto que las enmarca. Esto implica complejizar la mirada sobre las artes y entenderlas como un conjunto de actividades semióticas (actividades de orientación en el mundo social y cósmico) que ha sido compartimentado y capitalizado por el modo de semiotización dominante, aislando un “todo” en esferas estandarizadas (Guattari y Rolnik, 2013).
En esta misma línea, se piensa a la música como soporte de interacción socioafectivo, que permite realizar movimientos conjuntos desde lo alienante hacia lo creativo (Gonnet y Mansilla, 2013). Esto tiene implicancias fundamentales en el cursado de una carrera de música en un espacio que funcionó como centro clandestino de detención, ya que implica el devenir de lo que fuera un lugar de exterminio, en un espacio para la expresión creativa, lo que Gonnet y Mansilla definen como “dos estados antagónicos de la existencia humana”.
Desde este marco teórico, político y epistemológico es que se propicia la realización de trabajos grupales que puedan trascender lo meramente expositivo y combinen distintos soportes y lenguajes expresivos. El disparador de estos trabajos es la visita guiada al predio de la ex ESMA y al Casino de Oficiales, donde se encuentra el principal espacio de reclusión, detención y tortura de lxs detenidxs. La propuesta es abierta a todo tipo de exposiciones, presentaciones y soportes, y suele aparecer lo performático como uno de los insumos más recurrentes utilizados por lxs estudiantes. Intervenciones, instalaciones, presentaciones participativas e imbricación de distintos lenguajes estéticos, se entraman e intercalan para nombrar aquello que parece imposible de catalizar, por las dimensiones del horror, la opresión y la deshumanización que alcanzó el Terrorismo de Estado en Argentina.
En palabras de S. Rolnik (2013),
Una de las búsquedas que han movido especialmente las prácticas artísticas es la de la superación de la anestesia de la vulnerabilidad al otro, propia de la política de subjetivación en curso. Es que la vulnerabilidad es condición para que el otro deje de ser simplemente un objeto de proyección de imágenes preestablecidas y pueda convertirse en una presencia viva, con la cual construimos nuestros territorios de existencia y los contornos cambiantes de nuestra subjetividad.
En este sentido, la promoción de los Derechos Humanos y la reflexión sobre nuestra historia reciente se entraman con la creación artística, el discurso poético y la potencia de lo performático, como insumos para interpelar a una audiencia vinculada con en estas temáticas, pero no necesariamente experta en ellas. Entendemos que la metáfora y el discurso poético son más efectivas que el lenguaje ordinario a la hora de ampliar la percepción y perturbar las construcciones del sentido común. Un sentido común forjado a base de muchas “imágenes preestablecidas”, como las define Rolnik, que son reproducidas por los medios de comunicación hegemónicos, especialmente en estos últimos años en los que se han dedicado a reflotar la construcción del enemigo interno, el negacionismo y la demonización de la militancia (en línea con la doctrina del Ministerio de Seguridad nacional).
Es en la arena de las prácticas artísticas que se disputa la posibilidad de superar esa anestesia al otrx y abordar los hechos históricos más aberrantes de nuestra historia reciente por fuera de los márgenes de lo explícito. Sabemos que lo explícito genera defensas y resistencias, y que la metáfora abre sentidos y sensibiliza: en este sentido, abordar el Terrorismo de Estado, la tortura, la desaparición, la vulneración absoluta de los derechos y garantías constitucionales, desde una escuela de música, posee una potencia intrínseca que las mismas Madres de Plaza de Mayo han detectado y que fue la semilla que convirtió la “Casa Nuestros Hijos, la Vida y la Esperanza” en la Escuela Popular de Música.
La participación de la Tecnicatura y la Escuela en el Encuentro de Cierre del programa Jóvenes y Memoria ha sido sin duda un muestrario de esta capacidad de interpelar(nos) desde distintos soportes y lenguajes artísticos. Poder representar los dos trabajos que fueron seleccionados por el grupo en su conjunto, frente a un público joven y heterogéneo cuyo conocimiento sobre la materia podíamos apenas inferir, fue una instancia muy enriquecedora y una oportunidad para ejercitar ese rol de músicx social que se promueve desde la Tecnicatura. Este rol trasciende la música como esfera aislada e integra muchas otras prácticas. Lxs estudiantes, durante todo el proceso que culminó con las presentaciones en Chapadmalal, han podido transitar experiencias vivenciales vinculadas a la historia reciente de nuestro país y a su propio espacio de cursada, realizar investigaciones sobre distintas temáticas según su interés, buscar y seleccionar archivos históricos y otros materiales,
planificar, producir y montar una intervención o instalación frente a sus compañerxs, y finalmente adaptar estas intervenciones al cierre del encuentro del programa Jóvenes y Memoria.
Asimismo han tomado parte en las presentaciones de otros colectivos de estudiantes, organizaciones y espacios educativos, que han abordado temáticas como medios de comunicación, violencia institucional, género y diversidad, trata de personas, pobreza, trabajo y desocupación, estigmatización, dictadura y Terrorismo de Estado, entre muchas otras.
No podemos dejar de mencionar la acepción del anglicismo “performance”, que lo extiende más allá de lo escénico y lo plantea como una línea de acción que orienta prácticas y significados, un acto simbólico que vuelve a producir lo que emula en el plano real, un encuentro intersubjetivo con gran potencia transformadora (Schechner, 2000).
En este sentido es pertinente resaltar la potencia de lo performático en un contexto de encuentro y reflexión sobre los Derechos Humanos, la democracia y la juventud. Se trata de “ocupar los espacios públicos, los lugares comunes, establecer otras formas de relacionamiento, nuevos valores que nos permitan vivir mejor, otorgando a lo performático, en referencia a la capacidad de acción, la noble tarea de convertirse en impulsores que modifiquen realidades” (Igarzábal y Mascías, 2019).
En ambos trabajos presentados se hace especial hincapié en las resistencias, tanto desde las cartas redactadas en un contexto en que regía pleno blindaje mediático, como desde los gestos y movimientos que rompían el aislamiento y la alienación en Pecera, en un marco de trabajo forzado. Recrear estos actos de resistencia a la opresión y el terrorismo constituye un acto de resignificación y de creación de memoria colectiva, tan necesaria en estos tiempos de anestesia mediática.
Bibliografía
de Sousa Santos, B. (2018) Universidad Nacional Arturo Jauretche: https://www.unaj.edu.ar/boaventura-de-sousa-santos-la-universidad-puede-ser-un-campo
donde-realmente-se-puede-pensar-como-articular-la-resistencia-y-por-eso-es-un-blanco-del
neoliberalismo/
Espacio Memoria y Derechos Humanos. Jóvenes y Memoria (CABA): http://www.espaciomemoria.ar/jovenes/
Guattari, F. y Rolnik, S. (2013) Micropolítica. Cartografías del deseo. Tinta Limón, Buenos Aires
Igarzábal, B. y Mascías, P. (2019) “Introducción a la gestión cultural en el contexto de la Cultura Viva Comunitaria”. Clase 2. Módulo introductorio. Posgrado Internacional en Políticas Culturales de Base Comunitaria, FLACSO Argentina
Mansilla S. y Gonnet D. (2013) La experiencia musical desde la perspectiva de los procesos intersubjetivos. Actas de ECCoM. Vol. 1 N° 1
Rolnik, S. (2013) “Geopolítica del rufián” en Micropolítica. Cartografías del deseo. Tinta Limón, Buenos Aires
Schechner, R. (2000) Performance. Teoría y prácticas interculturales. Libros del Rojas, UBA, Buenos Aires
