{"id":146,"date":"2025-03-12T10:31:00","date_gmt":"2025-03-12T13:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ruidoenelmate.com.ar\/epm\/?p=146"},"modified":"2025-03-12T10:31:00","modified_gmt":"2025-03-12T13:31:00","slug":"musica-memoria-y-transformacion-social-la-experiencia-de-la-escuela-popular-de-musica-como-politica-publica-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ruidoenelmate.com.ar\/epm\/2025\/03\/12\/musica-memoria-y-transformacion-social-la-experiencia-de-la-escuela-popular-de-musica-como-politica-publica-cultural\/","title":{"rendered":"M\u00fasica, Memoria y Transformaci\u00f3n Social: La Experiencia de la Escuela Popular de M\u00fasica como Pol\u00edtica P\u00fablica Cultural"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diego Di Crescenzo, Mart\u00edn Fern\u00e1ndez y Romina Bianchini<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Trabajar sobre pol\u00edticas culturales es empezar primero por definir el \u00e1mbito de la cultura. La cultura es un horizonte simb\u00f3lico compartido que nos permite generar sentidos. Pensar a la cultura como aquello que nos sigue interpelando es poder encuadrarla en diferentes enfoques de pol\u00edticas culturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Coincidimos con Ana Wortman (2017), cuando plantea que Las pol\u00edticas culturales como toda pol\u00edtica est\u00e1n atravesadas por interacciones singulares entre los elementos (estado, sociedad civil, campo cultural, econom\u00eda) tambi\u00e9n por los significados prevalecientes de cultura tanto, en el pa\u00eds donde estas se implementan, como con el clima de \u00e9poca y las instituciones que intervienen en la producci\u00f3n de conocimiento y en la gesti\u00f3n. Analizar el concepto pol\u00edticas culturales supone no s\u00f3lo abordar una cuesti\u00f3n intelectual, sino tambi\u00e9n tener en cuenta una dimensi\u00f3n pr\u00e1ctica, en t\u00e9rminos de acciones, que le van imponiendo sentidos y revisiones tanto en la gesti\u00f3n como en nuevos modos de abordar lo cultural. La resignificaci\u00f3n del&nbsp; concepto incluye ambas cuestiones. Por su parte, como todo concepto que lleva a su lado el t\u00e9rmino cultura, se generan m\u00faltiples controversias con su definici\u00f3n, ya que siempre aparece la pregunta acerca de qu\u00e9 estamos hablando cuando hablamos de cultura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, Las diferentes definiciones de lo cultural impactan en el (abordaje operativo), <em>metodolog\u00edas, modos, paradigmas <\/em>&nbsp;de la gesti\u00f3n, porque las definiciones de la cultura &#8220;implican posturas ideol\u00f3gicas, \u00e9ticas y profundamente pol\u00edticas, que orientan y condicionan el anclaje del d\u00eda a d\u00eda de nuestros proyectos e intervenciones&#8221;. Es decir, las definiciones conceptuales, que permiten entender el recorte ideol\u00f3gico y el anclaje operativo de las diferentes pol\u00edticas o proyectos culturales, tanto p\u00fablicos como privados con y sin fines de lucro, acarrean resultados concretos en el terreno de la acci\u00f3n. Las definiciones no son inocuas (Solano, 2017).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para comenzar, haremos referencia a las pol\u00edticas culturales tal como lo plantea Garc\u00eda Canclini, quien sostiene que no solo son desarrolladas por el Estado, sino tambi\u00e9n por movimientos sociales y organizaciones civiles. Las pol\u00edticas culturales se enmarcan en un proceso de construcci\u00f3n simb\u00f3lica compartida, que aborda tanto el desarrollo de la cultura como un espacio de poder y gesti\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Siguiendo a este autor destacamos <\/strong>que las pol\u00edticas culturales son las intervenciones realizadas por diversos actores sociales, incluidos el Estado y la sociedad civil, para fomentar el desarrollo simb\u00f3lico y satisfacer las necesidades culturales de la poblaci\u00f3n. Estas acciones buscan no solo preservar el arte y patrimonio cultural, sino tambi\u00e9n generar consenso y transformaci\u00f3n social. Ana Wortman subraya que las pol\u00edticas culturales son el resultado de la interacci\u00f3n entre distintos actores e instituciones, y est\u00e1n profundamente ligadas a contextos hist\u00f3ricos, ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>\u201cLas pol\u00edticas culturales<\/em><\/strong><em> son los modos, relaciones y modelos de gesti\u00f3n de la cultura entendida como un bien p\u00fablico, y por tanto sujetas a una regulaci\u00f3n y gobierno democr\u00e1tico al entender que la cultura es un bien com\u00fan, que favorece el desarrollo humano social, comunitario y econ\u00f3mico. En su administraci\u00f3n, gesti\u00f3n y regulaci\u00f3n democr\u00e1ticas se generan tensiones y relaciones complejas entre lo que es o no cultura, qui\u00e9n la produce y c\u00f3mo se mantienen y se garantiza como un derecho ciudadano\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, la creaci\u00f3n y el dise\u00f1o de pol\u00edticas culturales deben incluir una diversidad de actores sociales (Harvey, 1994; Zubir\u00eda, Abello y Tabares, 2001; Mato, 2001) con el fin de producir, generar y difundir las caracter\u00edsticas y representaciones simb\u00f3licas de las pr\u00e1cticas sociales (Coelho 2000; Zamorano, 2016)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, las definiciones de lo cultural afectan directamente a c\u00f3mo se gestionan las pol\u00edticas culturales. Esto incluye las metodolog\u00edas, los modos de intervenci\u00f3n y las ideolog\u00edas subyacentes. Las decisiones sobre lo que constituye cultura no son neutrales; est\u00e1n cargadas de significado y condicionan las acciones en el terreno, tanto en el sector p\u00fablico como en el privado. De esta forma, las pol\u00edticas culturales se transforman en herramientas para la intervenci\u00f3n simb\u00f3lica y social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Recorrido Hist\u00f3rico de las Pol\u00edticas Culturales en Democracia\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este trabajo tambi\u00e9n nos referiremos a las tensiones presentes en la realidad social y c\u00f3mo estas influyen en las pol\u00edticas culturales, desde la llegada de la democracia hasta la actualidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de este tiempo, hemos atravesado diferentes paradigmas, cada uno reflejando las transformaciones en la relaci\u00f3n entre el Estado, la sociedad y la cultura.<br>Las tensiones presentes en la sociedad, como la desigualdad econ\u00f3mica, las demandas de reconocimiento de las diversidades culturales y las luchas por los derechos humanos, han influido de manera decisiva en las pol\u00edticas culturales. Durante la transici\u00f3n democr\u00e1tica, la necesidad de abordar las secuelas de la dictadura y restablecer los derechos fundamentales impact\u00f3 en la definici\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas, especialmente en lo que respecta a la memoria y los derechos humanos.<br>En tiempos m\u00e1s recientes, las pol\u00edticas culturales se han visto afectadas por las tensiones entre los modelos de desarrollo econ\u00f3mico neoliberal y las demandas de inclusi\u00f3n social. Estas tensiones han generado debates sobre el rol del Estado en la promoci\u00f3n cultural, la protecci\u00f3n de las identidades culturales y el financiamiento de proyectos culturales que no responden a l\u00f3gicas comerciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cEn 1983, con la asunci\u00f3n del Dr. Ra\u00fal Alfons\u00edn como primer presidente elegido democr\u00e1ticamente despu\u00e9s de la dictadura, en la Argentina se pusieron en marcha numerosas pol\u00edticas y proyectos culturales. Seg\u00fan Ana Wortman (1996) la cantidad e impronta de las pol\u00edticas culturales implementadas dan cuenta de la importancia que empez\u00f3 a asumir el campo cultural en el per\u00edodo post dictatorial en la Argentina. Esta relevancia de lo cultural era un aspecto compartido con otros pa\u00edses latinoamericanos en donde las democracias recuperadas exig\u00edan reflexionar sobre fundamentos para el nuevo orden pol\u00edtico y la reconstrucci\u00f3n de los v\u00ednculos sociales.\u201d <\/em>(Solano, 2017 p. 125)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cEl paradigma de pol\u00edtica cultural dominante fue la democratizaci\u00f3n cultural. Este paradigma concibe a la pol\u00edtica cultural como un programa de distribuci\u00f3n y popularizaci\u00f3n del arte, el conocimiento cient\u00edfico y las dem\u00e1s formas de \u201calta cultura\u201d bajo la concepci\u00f3n de que el derecho a la cultura debe ser efectivamente respetado como uno de los derechos del hombre. Si bien Garc\u00eda Canclini (1987) se\u00f1ala que su \u00e9xito fue m\u00e1s ret\u00f3rico que pr\u00e1ctico, en los \u00b480 en varios pa\u00edses latinoamericanos que sufrieron dictaduras la Democratizaci\u00f3n Cultural fue el paradigma que gui\u00f3 el dise\u00f1o de las pol\u00edticas culturales implementadas con el objetivo de aminorar la elitizaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas culturales, reconstruir espacios y v\u00ednculos sociales, y deshacer formas cotidianas de autoritarismo en la sociedad\u201d <\/em>(Solano, 2017 p. 128).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En relaci\u00f3n a las Pol\u00edticas de Memoria, consideramos <\/strong>&nbsp;que las pol\u00edticas de memoria han jugado un rol clave en el proceso de democratizaci\u00f3n y en la construcci\u00f3n de identidad. A partir del gobierno de Ra\u00fal Alfons\u00edn, se implementaron importantes pol\u00edticas de memoria, como la creaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Nacional de Desaparici\u00f3n de Personas (CONADEP) y el informe &#8220;Nunca M\u00e1s&#8221;. Sin embargo, estas pol\u00edticas fueron interrumpidas por las leyes de impunidad durante el gobierno de Carlos Menem, que indult\u00f3 a militares responsables de violaciones a los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada del \u00b490 resultaron un per\u00edodo de extrema precariedad para el programa. El achicamiento del Estado, la l\u00f3gica del mercado y el vendaval de privatizaciones que se cristaliz\u00f3 en la emergencia de un nuevo paradigma hegem\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto da cuenta de una nueva configuraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre Estado y cultura, que, siguiendo la propuesta de clasificaci\u00f3n de los paradigmas de las pol\u00edticas culturales de Garc\u00eda Canclini, puede ser ubicada bajo el paradigma denominado Privatizaci\u00f3n neoconservadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En t\u00e9rminos generales, el surgimiento de este paradigma est\u00e1 asociado al comienzo de la crisis econ\u00f3mica internacional de los a\u00f1os \u00b470. Para enfrentar la crisis, las corrientes neoconservadoras fomentaron la reorganizaci\u00f3n del modelo de acumulaci\u00f3n, lo cual, entre otros aspectos, inclu\u00eda la eliminaci\u00f3n de \u00e1reas ineficientes del capital; la b\u00fasqueda de la recuperaci\u00f3n de la tasa de ganancia mediante la concentraci\u00f3n monop\u00f3lica de la producci\u00f3n y su adaptaci\u00f3n a los patrones de la econom\u00eda financiera transnacional; la reducci\u00f3n del personal y de los salarios en relaci\u00f3n con el costo de vida; la cesi\u00f3n de espacios tradicionalmente administrado por el Estado a las empresas; y la restricci\u00f3n del gasto en servicios (Garc\u00eda Canclini, 1987). En el terreno de la cultura propiamente dicho, las principales medidas giraron en torno a transferir la iniciativa cultural a las empresas privadas, disminuir los fondos p\u00fablicos y, en consecuencia, las acciones estatales, y reducir la pol\u00edtica cultural a la promoci\u00f3n de grandes espect\u00e1culos de inter\u00e9s masivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Am\u00e9rica Latina durante los \u00b490 esta concepci\u00f3n se convirti\u00f3 en hegem\u00f3nica hacia el interior de la intervenci\u00f3n estatal en cultura. Seg\u00fan Wortman (1996), la reducci\u00f3n de los fondos, sumado a las exigencias eficientistas impuestas por la tecnocracia monetarista en todas las \u00e1reas, llev\u00f3 al Estado a reducir las acciones \u201cno rentables\u201d y \u201caquellas que no se autofinancien\u201d, como la pol\u00edtica cultural. Estos cambios no se produjeron sin conflicto, ya que el reordenamiento se enfrent\u00f3 con las demandas de los movimientos populares. La autora afirma que el \u00e9xito y los l\u00edmites a la reorganizaci\u00f3n empresarial de la cultura dependieron en gran parte del grado de organizaci\u00f3n y de la capacidad de estos movimientos para sostener las conquistas (Solano, 2017).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, cabe se\u00f1alar que la din\u00e1mica que adopta la relaci\u00f3n entre Estado y cultura en un determinado per\u00edodo,&nbsp; se cristaliza en la primac\u00eda de un paradigma de pol\u00edtica cultural. En tanto son resultado de decisiones pol\u00edticas las que otorgan caracter\u00edsticas sustancialmente diferentes a lo largo de su historia, as\u00ed, la identificaci\u00f3n de estos modelos permite explorar el car\u00e1cter no objetivo de la decisi\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas y su enraizamiento con intereses y relaciones de poder.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;Por suerte, el relato de las transformaciones de la sociedad, el Estado y el v\u00ednculo entre ambos, no concluye con los noventa; el proceso iniciado despu\u00e9s del debacle aliancista de 2001, sobre todo con la asunci\u00f3n de N\u00e9stor Kirchner, ha reconfigurado el panorama, redefinido el rol del Estado y, muy especialmente,el de la pol\u00edtica misma como el espacio por excelencia para la construcci\u00f3n de conjunto de un futuro mejor. <\/em>(Mendes C. 2015)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de los a\u00f1os 2000, con el gobierno de N\u00e9stor Kirchner, la memoria volvi\u00f3 a ocupar un lugar central en la agenda p\u00fablica, con pol\u00edticas que reivindicaron los derechos humanos y el recuerdo de las v\u00edctimas de la dictadura. Monumentos, excavaciones arqueol\u00f3gicas y la creaci\u00f3n del Parque de la Memoria son ejemplos de estas iniciativas. La ex ESMA se convirti\u00f3 en un sitio de memoria y, en 2023, fue reconocida por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad, consolidando su importancia como s\u00edmbolo de la memoria y los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La construcci\u00f3n de pol\u00edticas culturales no solo es una cuesti\u00f3n de definici\u00f3n conceptual, sino que involucra pr\u00e1cticas concretas y luchas sociales. La memoria hist\u00f3rica y su territorializaci\u00f3n, a trav\u00e9s de espacios como la ex ESMA, son ejemplos de c\u00f3mo las pol\u00edticas culturales son tambi\u00e9n pol\u00edticas de memoria. Estas intervenciones no solo buscan preservar el pasado, sino tambi\u00e9n mantener vivo el debate sobre la justicia, la identidad y los derechos humanos en nuestra sociedad actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, es fundamental destacar c\u00f3mo el activismo de las Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora fue clave en la construcci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica y la defensa de los derechos humanos en Argentina. A lo largo de los a\u00f1os, las Madres expandieron sus demandas desde la b\u00fasqueda de justicia por los desaparecidos hacia una defensa m\u00e1s amplia de los derechos sociales y pol\u00edticos, con una fuerte cr\u00edtica al sistema neoliberal. Aqu\u00ed es importante resaltar que sus consignas, adem\u00e1s de ser un recordatorio de las injusticias pasadas, tambi\u00e9n plantearon una visi\u00f3n renovada del futuro basada en valores de igualdad y justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n y con el objetivo de&nbsp; enriquecer la discusi\u00f3n sobre los movimientos de derechos humanos en Argentina, particularmente el papel de las Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora y las pol\u00edticas de memoria durante los gobiernos de N\u00e9stor y Cristina Kirchner, presentaremos un brevemente un contenido que consideramos contribuye de manera significativa al marco general de la lucha por los derechos humanos y la preservaci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Algunas ideas claves:<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El Activismo y la Pol\u00edtica bajo el Gobierno de Kirchner:<\/strong> Nestor Kirchner adopt\u00f3 una postura que abrazaba la lucha por los derechos humanos y la justicia hist\u00f3rica, uniendo los movimientos sociales y el Estado en una causa com\u00fan. Esta acci\u00f3n no solo llev\u00f3 a la reapertura de los juicios por cr\u00edmenes de la dictadura, sino que tambi\u00e9n impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de espacios como la ex ESMA, ahora convertida en el Espacio Memoria y Derechos Humanos, marcando un hito en la pol\u00edtica de memoria.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La Ex ESMA y su Transformaci\u00f3n:<\/strong> el 24 de marzo del 2004 se dio la recuperaci\u00f3n del predio de la ESMA. El mismo pas\u00f3 a llamarse Espacio Memoria y DDHH\u00a0 y su transformaci\u00f3n en un espacio de memoria no solo tiene un impacto en la memoria colectiva argentina, sino que ahora tiene un reconocimiento internacional como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Este proceso fue clave para que la memoria de los cr\u00edmenes de la dictadura siga viva y accesible a futuras generaciones.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Madres de Plaza de Mayo:<\/strong> El movimiento de las Madres evolucion\u00f3 desde la b\u00fasqueda de sus hijos desaparecidos hacia una cr\u00edtica m\u00e1s amplia del sistema capitalista y la promoci\u00f3n de valores universales como la justicia social, igualdad y defensa de los derechos humanos. Su activismo constante ayud\u00f3 a construir una narrativa que entrelaza el pasado con las luchas presentes por una sociedad m\u00e1s justa.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Legislaci\u00f3n y Protecci\u00f3n de los Espacios de Memoria:<\/strong> La Ley Nacional 26.691 garantiza la preservaci\u00f3n de sitios como la ex ESMA, reconoci\u00e9ndolos como lugares clave para la memoria, la educaci\u00f3n y la investigaci\u00f3n judicial. Esta legislaci\u00f3n subraya la importancia de proteger estos espacios no s\u00f3lo como monumentos hist\u00f3ricos, sino como herramientas activas en la lucha por los derechos humanos.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Espacio para la Memoria como Espacio Vivo:<\/strong> La creaci\u00f3n de instituciones como la Tecnicatura de M\u00fasica Popular, y la Escuela Popular de M\u00fasica dentro del predio de la ex ESMA muestra c\u00f3mo estos lugares se han convertido en espacios vivos, donde la historia se vincula con el presente a trav\u00e9s de actividades educativas, art\u00edsticas y de promoci\u00f3n de los derechos humanos.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Reconocimiento Internacional:<\/strong> La inclusi\u00f3n del Museo Sitio de Memoria ESMA como Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2023 refleja su valor no solo para Argentina sino para la humanidad. Es un s\u00edmbolo global de la lucha contra el terrorismo de Estado y la desaparici\u00f3n forzada, y un testimonio de la importancia de la memoria y la justicia en las sociedades democr\u00e1ticas.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de este tiempo, hemos atravesado diferentes paradigmas, cada uno reflejando las transformaciones en la relaci\u00f3n entre el Estado, la sociedad y la cultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Memoria y su influencia en el presente<\/strong><em><br><\/em>El ejercicio de la memoria, seg\u00fan Castoriadis, es un proceso de aprendizaje y transformaci\u00f3n constante. Este ejercicio de recordar no solo tiene un valor en s\u00ed mismo, sino que determina las relaciones de una sociedad con su futuro. Los espacios de memoria y las marcas territoriales, como las baldosas que recuerdan a las v\u00edctimas de la dictadura en Argentina, ampl\u00edan el relato para que llegue a nuevas generaciones, fomentando una historia inclusiva. Estos lugares no solo preservan el pasado, sino que invitan a una reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre el presente y la proyecci\u00f3n de futuros posibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Educaci\u00f3n para la paz y defensa de los derechos humanos<\/strong><em><br><\/em>Finalmente, la importancia de educar para la paz y defender los derechos humanos en contextos donde estos est\u00e1n en peligro no puede ser subestimada. El compromiso de las generaciones anteriores nos obliga a estar alertas y a involucrarnos activamente en la defensa de los derechos conquistados. La utop\u00eda, entendida como un horizonte de posibilidades futuras, es lo que debe guiar nuestra acci\u00f3n cultural en el presente, tal como lo afirma H\u00e9ctor Olmos. La decisi\u00f3n\u00a0 de pol\u00edtica cultural debe estar orientada hacia la construcci\u00f3n de un futuro m\u00e1s justo, partiendo de las bases s\u00f3lidas del compromiso con los derechos humanos, la memoria hist\u00f3rica y la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Instituyente e Instituido en la Construcci\u00f3n de la Escuela Popular de M\u00fasica<\/strong><em><br><\/em>Desde la perspectiva de Castoriadis, podemos comprender la Escuela Popular de M\u00fasica como un proceso que conjuga lo instituyente y lo instituido. Las Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora representan esa fuerza instituyente (Santillan G\u00fcemes, R. 2004) que junto a otros actores y organizaciones de la Sociedad Civil, a trav\u00e9s de sus luchas, han generado nuevas significaciones sociales en torno a los derechos humanos. Este impulso instituyente se transforma en instituci\u00f3n mediante la creaci\u00f3n de la Escuela, que se configura como un espacio formal y legal, pero tambi\u00e9n como un marco de creencias compartidas, en torno a causas sociales fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabrera (2006, p. 52) se\u00f1ala que las significaciones sociales instituidas conforman un &#8220;conjunto de totalidad coherente de creencias compartidas&#8221;, lo que se refleja en el entramado de la pol\u00edtica cultural desarrollada por Escuela Popular de M\u00fasica. Este proyecto est\u00e1 basado en significados y creencias inquebrantables, que tienen como eje la memoria, el territorio, &nbsp; los derechos humanos, la cultura y la educaci\u00f3n. As\u00ed, la Escuela no s\u00f3lo forma m\u00fasicos, sino que tambi\u00e9n fomenta la transmisi\u00f3n de valores fundamentales y de conciencia social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este proceso, las OSC (Organizaciones de la Sociedad Civil) juegan un papel crucial al encarnar significaciones imaginarias sociales. Como plantea Cabrera (2006), estos significados no son individuales, sino colectivos y se convierten en los fundamentos del imaginario social. La Escuela Popular de M\u00fasica es un claro ejemplo de c\u00f3mo las OSC pueden influir en la construcci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas y en la configuraci\u00f3n de imaginarios colectivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El surgimiento de la Escuela en el Espacio de la Memoria (ex ESMA) no es fortuito, sino que responde a una articulaci\u00f3n entre el pasado y el presente, entre el horror de la dictadura y la posibilidad de redenci\u00f3n a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n musical. La presencia de las Madres en este proyecto es fundamental, ya que su lucha por la verdad y la justicia se traduce en la formaci\u00f3n de nuevos artistas comprometidos con su comunidad y su historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Metodolog\u00edas de Trabajo y el Compromiso con el Legado de las Madres<em><br><\/em><\/strong>El \u00e9xito de esta pol\u00edtica cultural bottom-up radica en las metodolog\u00edas de trabajo implementadas, las cuales est\u00e1n profundamente ligadas al legado de las Madres. La Escuela promueve la formaci\u00f3n de m\u00fasicos con un fuerte compromiso social, combinando teor\u00eda y pr\u00e1ctica en torno a los derechos humanos. Esta articulaci\u00f3n permite que los estudiantes no s\u00f3lo adquieran conocimientos musicales, sino tambi\u00e9n una conciencia cr\u00edtica sobre su papel como actores de cambio social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, la Escuela se inspira en el modelo de democracia cultural de los a\u00f1os setenta, basado en la redistribuci\u00f3n cultural y en la promoci\u00f3n de una oferta est\u00e9tica y social m\u00e1s plural (Urfalino, 1996). Este enfoque ha permitido que la Escuela Popular de M\u00fasica no s\u00f3lo sea un espacio de formaci\u00f3n art\u00edstica, sino tambi\u00e9n un proyecto con una fuerte carga simb\u00f3lica y pol\u00edtica, que busca la transformaci\u00f3n social a trav\u00e9s del arte y la cultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El Espacio para la Memoria como Territorio para Habitar los Derechos Humanos<\/strong><em><br><\/em>El Espacio para la Memoria, donde se ubica la Escuela, tambi\u00e9n juega un papel central en este proceso. Este territorio concreto, que alguna vez fue un centro clandestino de detenci\u00f3n y tortura durante la \u00faltima dictadura militar, ha sido resignificado como un lugar de vida y resistencia. Aqu\u00ed, los estudiantes no s\u00f3lo se forman como m\u00fasicos, sino que tambi\u00e9n habitan un espacio cargado de memoria hist\u00f3rica, donde el pasado se mantiene vivo como una advertencia constante y una fuente de inspiraci\u00f3n para el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Madres y el equipo toda la amplia comunidad que conforma el proyecto, han trabajado incansablemente para dar vida a este espacio, como&nbsp; la <em>apertura de la Tecnicatura y&nbsp; logrando recuperar partes del edificio para exposiciones, seminarios y taller<\/em>es , especialmente, para la instalaci\u00f3n definitiva de la Escuela Popular de M\u00fasica. Este esfuerzo no s\u00f3lo busca resistir al olvido, sino tambi\u00e9n construir una agenda cultural actual que aborde temas como el derecho a la identidad, las diversidades, la salud, la cultura y la soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Escuela Popular de M\u00fasica es m\u00e1s que una instituci\u00f3n educativa: es una expresi\u00f3n concreta del legado de las Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora y de su lucha por la memoria, la verdad y la justicia. A trav\u00e9s de este proyecto, las Madres han logrado articular la m\u00fasica y los derechos humanos en un espacio que fomenta la integraci\u00f3n de teor\u00eda y pr\u00e1ctica, y que promueve la transformaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta pol\u00edtica cultural bottom-up, impulsada desde la base y sostenida gracias al compromiso de las Madres y otros actores sociales, es un ejemplo de c\u00f3mo la cultura puede ser un motor de cambio. El desaf\u00edo de educar para la paz y defender los derechos humanos sigue siendo una tarea inacabada, pero el camino trazado por las Madres y la Escuela Popular de M\u00fasica demuestra que es posible avanzar hacia un futuro m\u00e1s justo y solidario, siempre con la memoria y los derechos humanos como pilares fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>La Escuela Popular de M\u00fasica como pol\u00edtica cultural bottom-up impulsada por la Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora y la Fundaci\u00f3n M\u00fasica Esperanza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Escuela Popular de M\u00fasica nace como una pol\u00edtica cultural que puede ser considerada un ejemplo emblem\u00e1tico del enfoque &#8220;bottom-up&#8221;, es decir, una iniciativa que emerge desde las bases de la sociedad, en este caso impulsada por dos organizaciones fundamentales en la defensa de los derechos humanos en Argentina: la Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora y la Fundaci\u00f3n M\u00fasica Esperanza. Esta iniciativa se enmarca en un clima de \u00e9poca que reconoce la centralidad de los derechos humanos, especialmente luego de la dictadura c\u00edvico-militar que afect\u00f3 al pa\u00eds entre 1976 y 1983, y se sostiene gracias a una articulaci\u00f3n con actores diversos, que van desde movimientos sociales hasta entidades acad\u00e9micas como la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proceso de creaci\u00f3n y desarrollo de la Escuela Popular de M\u00fasica est\u00e1 profundamente vinculado al legado de las Madres de Plaza de Mayo, quienes, a trav\u00e9s de su incansable lucha por la memoria, la verdad y la justicia, lograron posicionar la defensa de los derechos humanos en el centro de las pol\u00edticas culturales. La Escuela representa no solo un espacio de formaci\u00f3n musical, sino tambi\u00e9n un espacio de resistencia cultural, en el que la m\u00fasica se convierte en una herramienta para la transformaci\u00f3n social y la reivindicaci\u00f3n de los derechos fundamentales. As\u00ed, la m\u00fasica se entrelaza con la pol\u00edtica y la memoria, conformando un proyecto educativo con profundas implicancias sociales y culturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La articulaci\u00f3n con la UNLP mediante la Tecnicatura en M\u00fasica Popular ampl\u00eda el alcance de este proyecto, d\u00e1ndole un sustento acad\u00e9mico que refuerza el compromiso con la democratizaci\u00f3n del acceso a la cultura y la educaci\u00f3n musical. La Tecnicatura no solo es una v\u00eda para la formaci\u00f3n t\u00e9cnica de m\u00fasicos comprometidos, sino que tambi\u00e9n se fundamenta en la idea de que el arte debe ser accesible para todos, especialmente para aquellos sectores m\u00e1s vulnerables, promoviendo as\u00ed una cultura inclusiva y participativa. Es decir, atacar los efectos de la desigualdad con el objetivo de&nbsp; cambiar radicalmente las formas de producci\u00f3n y consumo de bienes simb\u00f3licos. La colaboraci\u00f3n entre estas instituciones y la universidad, refleja la importancia de construir alianzas estrat\u00e9gicas que fortalezcan el impacto de las pol\u00edticas culturales desde las bases de la sociedad hacia las esferas institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Desarrollo de la Tecnicatura en M\u00fasica Popular en articulaci\u00f3n con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP)<\/strong><em><br><\/em>La <strong>Escuela Popular de M\u00fasica<\/strong>, que se enmarca dentro de la propuesta m\u00e1s amplia de la <strong>Tecnicatura en M\u00fasica Popular<\/strong> en articulaci\u00f3n con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), representa un esfuerzo significativo por vincular la m\u00fasica con una causa pol\u00edtica y social profundamente arraigada en los <strong>derechos humanos<\/strong>. La elecci\u00f3n de desarrollar esta tecnicatura no es fortuita, sino que responde a una intenci\u00f3n deliberada de dar continuidad al legado de las <strong>Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora<\/strong> y su compromiso con la <strong>justicia social<\/strong> y la <strong>memoria hist\u00f3rica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como venimos destacando, este proyecto educativo va m\u00e1s all\u00e1 de la mera formaci\u00f3n t\u00e9cnica en m\u00fasica. Integra, de manera transversal, los valores y las luchas por los derechos humanos que han caracterizado a las Madres de Plaza de Mayo, fusionando la pr\u00e1ctica musical con la acci\u00f3n pol\u00edtica. En este sentido, la tecnicatura no solo se concibe como un espacio de formaci\u00f3n acad\u00e9mica, sino como un <strong>espacio de resistencia cultural<\/strong> y <strong>revitalizaci\u00f3n de la memoria colectiva<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pol\u00edticas culturales que emergen de estas interacciones son el resultado de un <strong>di\u00e1logo constante<\/strong> entre las iniciativas de base y las estructuras del Estado. Estas pol\u00edticas, como bien se\u00f1alan <strong>Abello Trujillo, Tabares y Zubir\u00eda Samper<\/strong> (1998), no pueden ser aplicadas de manera homog\u00e9nea en todos los contextos, sino que deben respetar las <strong>l\u00f3gicas locales<\/strong> y el <strong>entramado social<\/strong> de cada lugar. En este sentido, la Escuela Popular de M\u00fasica se constituye como un <strong>modelo singular<\/strong>, en el que el legado vivo de las Madres de Plaza de Mayo y su lucha por los derechos humanos encuentran una <strong>nueva expresi\u00f3n<\/strong> en la m\u00fasica popular y la educaci\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El Legado Activo de las Madres y la Utop\u00eda como Impulso<\/strong><em><br><\/em>El legado de las Madres de Plaza de Mayo no se limita a la lucha por la memoria y la justicia; su compromiso tambi\u00e9n se extiende a la construcci\u00f3n de un presente y un futuro donde los derechos humanos sean el cimiento de la vida social y cultural. La m\u00fasica, en este sentido, se transforma en un veh\u00edculo para promover una cultura que refleje esos valores. Es, adem\u00e1s, una herramienta para incidir en la pol\u00edtica, transformando las realidades de aquellos sectores que han sido sistem\u00e1ticamente excluidos de los circuitos tradicionales de poder y cultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desaf\u00edo, entonces, es educar para la paz, para la memoria y para los derechos humanos, utilizando \/ pensando la m\u00fasica como un puente entre las generaciones y las luchas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La M\u00fasica como Herramienta de Transformaci\u00f3n Social<\/strong><em><br><\/em>La m\u00fasica, pensada como acci\u00f3n y no como objeto, trasciende sus fronteras formales est\u00e9ticas y se convierte en una herramienta social para la transformaci\u00f3n, de comunicaci\u00f3n, y de garant\u00eda de derechos. Esta concepci\u00f3n se manifiesta en la Escuela Popular de M\u00fasica donde no solo se busca desarrollar habilidades musicales, sino tambi\u00e9n trabajar una conciencia cr\u00edtica y transformadora en el entramado social y territorial donde las m\u00fasicas circulan, se producen y reproducen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La influencia de la Escuela Popular de M\u00fasica tambi\u00e9n se extiende a la comunidad, donde se llevan a cabo actividades que fomentan la participaci\u00f3n activa y el empoderamiento. A trav\u00e9s de conciertos, talleres y actividades culturales, la Escuela se posiciona como un espacio de encuentro donde las experiencias de vida, las luchas y las aspiraciones de los ciudadanos se entrelazan. Este enfoque comunitario refuerza la idea de que la cultura es un derecho que debe ser ejercido y defendido, y que su ejercicio efectivo no es solo responsabilidad del Estado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proceso de desarrollo de la Escuela Popular de M\u00fasica puede ser entendido, entonces, como una pol\u00edtica cultural bottom-up. Esta pol\u00edtica se caracteriza por su enfoque en la base, donde los ciudadanos, a trav\u00e9s de sus organizaciones, son protagonistas de su propio desarrollo cultural. Las Madres de Plaza de Mayo, como motor de esta iniciativa, encarnan el compromiso de una generaci\u00f3n que no solo busca recordar, sino tambi\u00e9n construir un futuro donde los derechos humanos sean una realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusiones<br><\/strong>En conclusi\u00f3n, la Escuela Popular de M\u00fasica se presenta como un espacio fundamental en la construcci\u00f3n de una pol\u00edtica cultural inclusiva y comprometida con los derechos humanos. A trav\u00e9s de su labor, se promueve la formaci\u00f3n de m\u00fasicos conscientes de su rol en la sociedad y la importancia de la m\u00fasica como herramienta de transformaci\u00f3n social. Este enfoque, impulsado por las Madres de Plaza de Mayo, M\u00fasica Esperanza\u00a0 y otras OSC, destaca la necesidad de articular la memoria con el presente para construir un futuro m\u00e1s justo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La continuidad de este legado, sostenido por metodolog\u00edas de trabajo que fomentan la participaci\u00f3n y el compromiso, garantiza que la lucha por los derechos humanos y la defensa de la cultura permanezcan vigentes. La Escuela Popular de M\u00fasica no solo se erige como un espacio de aprendizaje, sino tambi\u00e9n como un faro que gu\u00eda hacia un horizonte donde la utop\u00eda de una sociedad m\u00e1s justa y equitativa se convierte en una realidad posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los pilares fundamentales de la Escuela Popular de M\u00fasica es el reconocimiento de la participaci\u00f3n activa en la vida cultural como un derecho humano. Seg\u00fan la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, el acceso a la cultura es un derecho inalienable, y la Escuela refleja esta premisa mediante su compromiso de facilitar la inclusi\u00f3n y la participaci\u00f3n de sectores hist\u00f3ricamente marginados. Este derecho se ejerce a trav\u00e9s del acceso a la formaci\u00f3n musical, pero tambi\u00e9n en el reconocimiento de la m\u00fasica como un espacio para el intercambio, la creaci\u00f3n colectiva y la expresi\u00f3n de identidades diversas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de democracia cultural que orienta las acciones de la Escuela se remonta a las luchas por una cultura inclusiva y accesible, que se diferencia del mero consumo pasivo de productos culturales. Se busca democratizar no solo el acceso, sino tambi\u00e9n la producci\u00f3n cultural, entendiendo que cada comunidad y grupo tiene algo que aportar. Este enfoque dialoga directamente con las experiencias de los a\u00f1os setenta, recuperando pr\u00e1cticas de redistribuci\u00f3n cultural en las que todos los sectores sociales participan de manera equitativa. A trav\u00e9s de esta democracia cultural, la Escuela Popular de M\u00fasica aspira a reducir las brechas entre las culturas hegem\u00f3nicas y las voces subalternas, asegurando que la m\u00fasica sirva como veh\u00edculo de justicia social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Escuela sigue los principios de la educaci\u00f3n popular, una pedagog\u00eda cr\u00edtica que busca emancipar a los sujetos a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n integral y la concientizaci\u00f3n social. Inspirada en referentes como Paulo Freire, la educaci\u00f3n popular no solo transmite conocimientos t\u00e9cnicos, sino que fomenta la reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre la realidad. En este caso, la m\u00fasica se convierte en un medio para entender la historia, los derechos humanos y las luchas sociales. La Escuela Popular de M\u00fasica no solo forma m\u00fasicos, sino ciudadanos comprometidos con la transformaci\u00f3n social, que entienden su rol como actores culturales con capacidad de incidencia en sus comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Desaf\u00edos y proyecciones futuras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que la Escuela Popular de M\u00fasica avanza, enfrenta desaf\u00edos relacionados con la sostenibilidad y la expansi\u00f3n de sus metodolog\u00edas. Es fundamental continuar construyendo alianzas con otros actores del \u00e1mbito cultural, educativo y gubernamental para fortalecer este proyecto. La educaci\u00f3n musical seguir\u00e1 siendo un campo de batalla por la defensa de los derechos culturales, y el compromiso con la memoria, la justicia y la igualdad permanecer\u00e1 en el coraz\u00f3n de cada una de sus iniciativas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cultura, entendida como un derecho y una herramienta de transformaci\u00f3n social, seguir\u00e1 siendo el &#8220;aguij\u00f3n de la utop\u00eda&#8221;, la fuerza instituyente que, desde lo instituido, permite seguir so\u00f1ando y construyendo horizontes de memoria, verdad, justicia, inclusi\u00f3n y equidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El recorrido hist\u00f3rico de las pol\u00edticas culturales en democracia en Argentina se ha caracterizado por diversos enfoques y paradigmas que reflejan la interacci\u00f3n entre el Estado, la sociedad y la cultura, as\u00ed como las tensiones presentes en la realidad social. Cada paradigma ha propuesto distintas maneras de entender el rol de la cultura, las pol\u00edticas p\u00fablicas y los actores sociales en la construcci\u00f3n de una identidad colectiva y en la participaci\u00f3n ciudadana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las tensiones presentes en la sociedad, como la desigualdad econ\u00f3mica, las demandas de reconocimiento de las diversidades culturales y las luchas por los derechos humanos, han influido de manera decisiva en las pol\u00edticas culturales. Durante la transici\u00f3n democr\u00e1tica, la necesidad de abordar las secuelas de la dictadura y restablecer los derechos fundamentales impact\u00f3 en la definici\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas, especialmente en lo que respecta a la memoria y los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El amparo presentado por las Madres de Plaza de Mayo por la ex ESMA representa un hito clave dentro de este proceso de pol\u00edtica cultural &#8220;bottom-up&#8221;. Este acto no solo fue un ejercicio de lucha por los derechos humanos, sino que tambi\u00e9n instaur\u00f3 un precedente de resistencia activa y simb\u00f3lica que vincul\u00f3 memoria, justicia y cultura. La acci\u00f3n de las Madres no se limit\u00f3 \u00fanicamente a lo legal; ellas, a trav\u00e9s de este reclamo, plantaron las bases para la transformaci\u00f3n de espacios de terror en territorios de memoria viva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ex ESMA, convertida posteriormente en el Espacio para la Memoria, se ha constituido en un s\u00edmbolo de este proceso de recuperaci\u00f3n cultural desde las bases, rescatando la historia a trav\u00e9s de la presencia activa de la sociedad civil. Esta acci\u00f3n de las Madres se puede entender dentro de las pol\u00edticas culturales de democracia, en las que las demandas y luchas sociales han forjado caminos para construir narrativas y significados colectivos sobre los derechos humanos, y en donde los espacios de memoria no solo cumplen una funci\u00f3n conmemorativa, sino educativa y transformadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El recorrido hist\u00f3rico de las pol\u00edticas culturales en democracia, tal como lo enmarcamos en este trabajo, muestra c\u00f3mo las tensiones sociales presentes han influido en la evoluci\u00f3n de dichas pol\u00edticas, atravesando distintos paradigmas que reflejan las relaciones entre Estado, sociedad y cultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tiempos m\u00e1s recientes, las pol\u00edticas culturales se han visto afectadas por las tensiones entre los modelos de desarrollo econ\u00f3mico neoliberal y las demandas de inclusi\u00f3n social. Estas tensiones han generado debates sobre el rol del Estado en la promoci\u00f3n cultural, la protecci\u00f3n de las identidades culturales y el financiamiento de proyectos culturales que no responden a l\u00f3gicas comerciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de los avances en las pol\u00edticas culturales, persisten desaf\u00edos importantes. La reducci\u00f3n de los presupuestos destinados a la cultura, las dificultades para sostener proyectos culturales comunitarios y la creciente mercantilizaci\u00f3n de la cultura plantean retos para el futuro. Es esencial continuar luchando por la plena participaci\u00f3n de todos los sectores en la vida cultural, promoviendo pol\u00edticas que aseguren el acceso a la cultura como un derecho y que fomenten la creaci\u00f3n de espacios culturales democr\u00e1ticos y accesibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, la Escuela Popular de M\u00fasica, junto con la Tecnicatura en M\u00fasica Popular, ejemplifica la importancia de una pol\u00edtica cultural bottom-up que surge desde la sociedad civil y se articula con el Estado. Estos proyectos reflejan la necesidad de mantener viva la memoria hist\u00f3rica, defender los derechos culturales y promover la participaci\u00f3n activa en la vida cultural, en la convicci\u00f3n de que la m\u00fasica y la cultura son herramientas poderosas para la transformaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ABELLO TRUJILLO, I. TABARES, M. y DE ZUBIR\u00cdA SAMPER, S. (1998). Conceptos b\u00e1sicos de administraci\u00f3n y gesti\u00f3n cultural. Organizaci\u00f3n de Estados Iberoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">BERTONE, M. A. (2024). Presentaci\u00f3n Nro. 18. <em>AURA. Revista De Historia Y Teor\u00eda Del Arte<\/em>, (18). 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CLACSO. <strong>&nbsp;<\/strong>https:\/\/biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar\/bitstream\/CLACSO\/11640\/1\/2intro_2.pdf<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">MENDES CALADO, P. (2015),&nbsp; Pol\u00edticas culturales: rumbo y deriva Estudio de casos sobre la (ex) Secretar\u00eda de Cultura de la Naci\u00f3n, &#8211; 1a ed. &#8211; Caseros : RGC Libros,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SANTILL\u00c1N G\u00dcEMES, R. y OLMOS, H. (2004) El Gestor Cultural: ideas y experiencias para su capacitaci\u00f3n. Ediciones Ciccus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SOLANO, R. (2017). \u201cPol\u00edticas p\u00fablicas en disputa. Lo pol\u00edtico como fundamento de las decisiones en el Estado\u201d. EN: Revista Estado y Pol\u00edticas P\u00fablicas (Flacso). N\u00famero 8. A\u00f1o 5. Mayo-Septiembre de 2017<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SOLANO R. (2013) Pol\u00edticas Culturales Conceptos y Tensiones Articulo Web PDF, Buenos Aires<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teixeira Coelho (2000). Diccionario Cr\u00edtico de pol\u00edtica cultural: Cultura e imaginario. Editorial: CNCA \/ CNDCR, Secretar\u00eda de Cultura de Jalisco, Iteso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">WORTMAN, A. (2017) Pol\u00edticas culturales para la inclusi\u00f3n: Miradas comparativas sobre el programa Puntos de Cultura en Brasil y Argentina en la primera d\u00e9cada del siglo XXI. XVI Congresso Internacional FoMerco Integra\u00e7\u00e3o Regional em Tempos de Crise: Desaf\u00edos Pol\u00edticos e Dilemas Te\u00f3ricos. UFBA Salvador Bahia, Brasil. <a href=\"http:\/\/www.congresso2017.fomerco.com.br\/resources\/anais\/8\/1504114899_ARQUIVO_FOMERCOEixo11AWortman.pdf\">1504114899_ARQUIVO_FOMERCOEixo11AWortman.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ZAMORANO, M. M. (2016) La transformaci\u00f3n de las Pol\u00edticas Culturales en Argentina durante la primera d\u00e9cada Kirchnerista: entre la Hegemon\u00eda y la Diversidad. Aposta. Revista de Ciencias Sociales, n\u00fam. 70, pp. 53-83, 2016. Luis G\u00f3mez Encinas ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teixeira Coelho (2000). Diccionario Cr\u00edtico de pol\u00edtica cultural: Cultura e imaginario. Editorial: CNCA \/ CNDCR, Secretar\u00eda de Cultura de Jalisco, Iteso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diego Di Crescenzo, Mart\u00edn Fern\u00e1ndez y Romina Bianchini Introducci\u00f3n\u00a0 Trabajar sobre pol\u00edticas culturales es empezar primero por definir el \u00e1mbito de la cultura. La cultura es un horizonte simb\u00f3lico compartido que nos permite generar sentidos. Pensar a la cultura como aquello que nos sigue interpelando es poder encuadrarla en diferentes enfoques de pol\u00edticas culturales. 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